lunes, 24 de julio de 2017

Hook.

He estado en la más absoluta miseria sin razón.
Buscaba complacerte con todo el cariño que una persona puede dar, pero no solo lo rechazas sino que te ríes de mí, teniendo que esperarte a cada momento para ver la sonrisa tímida de quién me quiere utilizar.
Quizá buscar tanto tiempo la culpa en mi persona haya hecho que todo fuera mal desde que te perdí y te fui encontrando tan poco a poco que me desespero.
Ojalá nunca te hubiera conocido.

Sin duda, tú hubieras vivido mejor, porque, aunque mis entrañas te imaginan riéndote por encima de mí, controlándome como a un títere de mierda que solo tiene ojos para la persona más equivocada, mi mente inocente sigue vislumbrando un poco de esa inocencia en ti. No sé por qué pensar eso, cuando cada día ignoro más lo que era la complicidad.

Pienso demasiado en esto. Y no quiero. Estoy harto. Odio tenerte en mis pensamientos y que tú no me mires ni un solo segundo. Siempre tuve que dar sin esperar nada a cambio, por puro altruismo y solidaridad con quién pensaba que me quería, pero en todo este tiempo solo he sabido hacer el tonto, quedarme llorando hasta las tantas, intentando quemar aquello que un día me quemaba no tener. 

No queda más que decir. Tendré que dejarlo un día, y que tu figura solo infunde la más absoluta de las indiferencias en mi persona. Pero cada día que pasa me cuesta más cegarme y creer que somos algo más que una simple ilusión.

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