jueves, 16 de abril de 2015

First.

Y aquel día despertó de aquello que un día no le dejaba dormir.

Recordó las noches llorando, el sufrimiento de saber que él no era el que le gustaba. Y solo hubo tres, pero le parecieron tres mil. Recordó cuando se conocieron. Recordó aquel día como si fuera ayer. Y también recordó el día que conoció lo que era el placer de saber que un amor era correspondido. Las mariposas en el estómago de aquella noche. La vuelta a casa en la que casi llora de alegría. Recordó como lloraba en silencio, en la ducha, donde sus lágrimas se mezclaban con las gotas con las que pretendía limpiar su corazón embarrado. Y las risas que soltó cuando, mucho tiempo después, se le pasó todo. Recordó que de nada sirvió, que poco después volvió a llorar de la emoción, volvió a no poder dormir y volvió a sentir esas mariposas en el estómago que nunca volvió a sentir. Volvió a imaginarse lo que sería mandarle un mensaje que dijera solo 'Buenas noches :)' y significara tantas cosas. Volvió a recordar ese primer 'Te quiero' que no pensó que nunca llegara. Pudo ver en su cabeza el sonrojo de sus mejillas cuando le preguntaron por primera vez: ¿Estáis juntos? Y no tuvo más que decir que sí. Recordó el Año Nuevo que pasó sonriendo por volver a sentir lo mismo. Volvió a recordar lo tonto e inocente que era en ese momento. Volvió a pensar que podría haber hecho más. Y entonces volvió a recordar cuántas veces le daba excusas. Todas las veces que tuvo que quedarse pensando por las noches si, por un casual, podía perder aquella sonrisa que un día le dio la vida. Si, por cualquier cosa, iba a dejar de hacerla reír. Si, por cualquier motivo, fuera la última vez que se veían.
Y recordó el último paseo, el último beso, el último adiós y las lágrimas en sus ojos.

Y en aquel momento, se dio cuenta que no iba a ser tan fácil despertar de todo aquello.

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