lunes, 23 de diciembre de 2013

SWSI - Capítulo 6

Sigo fuera, inmóvil, dejando que mis demonios me coman, lloro. Lloro mucho, hay gente que se preocupa por mí, me preguntan si acaba de morir alguien de mi familia, yo no digo nada. Es que, realmente, no sé. Estas personas, llenas de bondad todas, me animan y me dicen que esté tranquilo, que todo saldrá bien.

Estoy sentado en un banco, todavía sin atreverme a entrar, sabiendo que puedo encontrarme allí la terrible noticia de que mi madre y la única amiga que me queda han muerto.

Entonces veo a lo lejos una silueta familiar corriendo, mientras se acerca aparecen dos siluetas más, estas femeninas, también muy familiares para mí. Entonces me doy cuenta: son Adrià, Natalia y Carol.
Sé que ni me van a ver, y menos sabiendo que Iris está fatal. Es más, me van a despreciar más por no haberla acompañado, pero es que no tengo fuerzas para nada. No me sale nada bien, y es desesperante.

Antes de que lleguen, se topa ante mí un coche más, el de mi padre. Mi padre me mira, y solo es capaz de decir:-¡Tranquilo Mike, todo va a salir bien!-. Obviamente, él está más nervioso que yo.

Ahora, antes de que me vean Adrià y compañía, entro al hospital. Sabiendo que alguien de mi familia me podría consolar si pasa lo que pasa, encuentro las fuerzas necesarias y justas para entrar.

Sigo a mi padre, que corre y corre hacia donde intentaban reanimar a mi madre antes. Se entreve por la puerta como esa máquina la cual nunca me acuerdo del nombre registra los latidos de mi madre. Casi lloro de la alegría, está a salvo.
Le digo a mi padre que me avise en cuanto podamos verla, que tengo algo más que ver.

Voy a la planta donde vi que llevaban a Iris, en el ascensor, antes de que se vaya arriba, me encuentro a Adrià, Carol y Natalia.

-Tío, ¿¡cómo está Iris!?-dice Adrià que no puede con lo que está pasando. Le supera.
-No sé, he estado con mi madre y no he podido saber nada todavía-digo yo, que se me nota mucho que he llorado.
-Se... ¿se ha salvado?-me dice Carol.
-Mi madre, al final sí, menos mal-.
-A ver Iris...-Natalia tampoco está nada tranquila.

Llegamos a la planta, y nos conducen hasta la habitación donde Iris está enganchada a una máquina. Nos dicen que en media hora o así despertará. Ha habido que operar de urgencia para salvarla.

Esa media hora se nos pasó rápida, casi ni hablamos, solamente miramos a Iris una y otra vez. Queremos que se despierte.
Y entonces, ocurre.
Ella abre los ojos y dice con un hilo de voz.
-Hola...-.
Nosotros corremos y la rodeamos, sonreímos, ella también. 
Tiene una pierna escayolada, y no puede moverse mucho porque le acaban de hacer una operación cerca del abdomen y lo peor es que se le salieran los puntos.

Entonces yo salgo, mi padre me acaba de llamar diciendo que puedo ver a mi madre. Al menos se han salvado.

Sin querer, me topo con un doctor, que me mira y me dice:
-Oye, ¿tú eres amigo de Iris?-lo dice de una manera que me parece que le gustaría que le dijera que no.
-Sí, ¿por qué?-.
-Uf... Bueno, tengo que hablar contigo...-me mira por encima de las gafas con una mirada muy triste-Iris tiene un tumor cerebral. Está avanzado, así que poco vamos a poder hacer por su vida. Lo siento-.
-¡No!-es lo único que se me escapa. Con lágrimas en los ojos, le digo al médico gracias por la información y me voy abajo.
A mi madre ya la han pasado a planta, mejora mucho. El golpe le había ocasionado el infarto, y tenía quemaduras que no eran demasiado graves. Dormiría una noche en el hospital y mañana ya saldría. También me dijeron que Iris no iba a salir del hospital.

Yo entonces, tras darle un beso, un abrazo y casi llorar de alegría por mi madre, vuelvo a la habitación de Iris, donde ya están sus padres. Adrià, Carol y Natalia están fuera. Creo que están diciéndole la noticia de que de aquí no va a salir con vida.

Por lo que se ve, tenía dolores de cabeza continuos, pero no se lo decía a nadie. Tras el accidente se han dado cuenta de que tiene el tumor, pero ya es demasiado tarde. Dos meses.
Éso nos explica su padre, mientras miramos de reojo a Iris, que tiene las manos en la cara y no para de llorar. Nos acercamos a ella, y la abrazamos. Ella nos devuelve el abrazo a todos.
Definitivamente, este verano va a ser el peor de la historia, y lo peor es que su desencadenante va a ser perder a Iris. ¡Qué asco de vida! No me puede salir nada bien. Además, si pierdo a Iris, no tendré a nadie, porque Adrià sigue molesto conmigo, Natalia no parece que me vaya a perdonar nunca y Carol... Bueno, Carol ya ni le gusto ni nada, claro. Y además, también está enfadada conmigo, antes parecía que era para reforzar la relación con su hermana, pero parece que su molestia conmigo ha crecido y ahora es por su propia cuenta. Cada día ésto va a peor. Estoy harto.


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