miércoles, 31 de julio de 2013

SWSI - Capítulo 3

Despierto a las 7:30AM con un mensaje en el móvil.
Con los ojos entreabiertos, llenos de legañas y algo llorosos por la luz del móvil, miro el mensaje tras desbloquear el móvil, ¡cómo no!
Y ¿qué me encuentro? Pues ésto:

Natalia       7:29
Buenos días :3 Te quiero <3
Puede que me haya despertado pronto en verano, tan pronto que hasta duela. Puede que me hayan dolido los ojos durante un rato, pero ese mensaje me encanta. Casi ipsofacto respondo...

Tú              7:31
Yo también, ¡buenos días! =) ¿Quieres que vayamos a dar un paseo por la mañana? :$
Ella tarda unos diez minutos en los que me da tiempo a desayunar y empezar a vestirme. Llega la esperada respuesta cuando me estoy poniendo los pantalones saltando a la pata coja. Obviamente me caigo. Por suerte mis padres siguen dormidos.

Natalia       7:42
¡Vale! A las 8 en Plaza, ¡qué ganas tengo! :)
A este punto ya os habréis sorprendido un poco, porque siendo Whatsapp es algo raro que escribamos bien. A ambos nos pasa desde siempre, odiamos escribir mal, así que todo con buena letra jeje.

Bueno, pues a las ocho menos cinco ya estaba en Plaza Máyor esperando a Natalia. Ella llegó a las ocho exactas. Nos vemos, corremos como dos tontos, y, al lado de la fuente, en todo el centro de la plaza, con una entrañable pareja de viejos y un corredor típico del pueblo mirándonos con expectación, nos besamos y abrazamos como si hubiese vuelto de la guerra.

Después, nos cogemos la mano, y vamos por el pueblo como dos tortolitos. Parecemos imbéciles, el amor atonta a las personas, ¿no?

A mí no me importa lo tonto que le parezca al mundo, estoy con la chica de mis sueños, eso me hace estar en una perpetua felicidad y un placer muy fuerte.
Poder decir "soy su novio" es un privilegio que nunca pensé que podría tener.

Con el paseo llegamos a la playa sobre las nueve y media. Un hombre está preparándose para nadar. Estoy mirándolo extrañado, la mañana es fresca, la verdad, y no es como para ponerse a darse bañitos temprano. Pero bueno, llegamos a un punto y nos paramos a mirar como el sol termina de ponerse arriba en el cielo. Mientras miramos al cielo, pienso en todo. En lo lento que pasa el verano, lo cual es genial. De mi novia, de Natalia, ¡cómo la quiero! y de mis amigos que me han ayudado tanto en momentos difíciles, ya que son los mejores.
Pienso lo bien que va todo.
Nos vamos de la playa cuando se va llenando de gente, ya que empieza a hacer mucho más calor.
A mediodía nos encontramos a Adrià, que va a surfear a la playa. Pues venga, a la playa de nuevo.
Ya aprovecho que llevo calzonas y ella que, por si acaso, lleva bikini para darnos un baño.

En uno de esos baños, Adrià me dice lo maravilloso que es que estemos juntos Natalia y yo.

-Tío, ¡eres supersuertudo de encontrar a una chica como Natalia! Te la iba a quitar en cualquier momento...-dice Adrià en broma. Me río con él-además, se nota que te quiere-.
-Sí, me encanta esa chica, y tú eres el primero en saberlo... ¡Estoy en una nube!-.
-Después de todo lo que has pasado, ya te merecías algo bueno, chaval. Este verano te prometo que va a ser inolvidable-.
-No hace falta que lo jures, lo tengo claro: este verano va a ser increíble-.

Pasan dos semanas, y yo sigo feliz de la vida.

Me describo oficialmente como el novio ñoño por excelencia. Es como si viera durante 24 horas a un bebé sonriendo.

-¡Eres una cosita más linda!-.
-Te requetequiero-.
-Ay, si es que eres más guapa :)-.

Cosas de ese estilo.

Soy muy feliz con Natalia, pero algo pasa a la noche.

Salgo un rato solo, porque quiero seguir pensando. Estoy muy raro estos días.

De repente, me encuentro a Carol y hablamos un rato:

-¡Qué feliz te veo con mi hermana!-me dice, y sonríe.
-Pues sí, ya ves. La quiero desde hace mucho-devuelvo la sonrisa mirando al horizonte.
-Sé que no es el mejor momento para decirte esto, pero tengo que decírtelo ya...-dice, con tono muy serio y casi llorando.
-¿¡Qué pasa!? Carol, no me asustes...-digo yo, preocupado por si es algún tema familiar o algo así.
-Es que... te quiero. Te quiero desde hace mucho, y no sabía cómo ni cuándo decírtelo... Ya, ahora dirás que si "a buenas horas" y que "ahora que tengo novia no" o cosas así pero de verdad debía decírtelo, ahí está-.

De repente, un montón de cosas pasan por mi cabeza. Carol es amiga mía desde hace mucho tiempo. La verdad no imaginé nunca que estuviera enamorada de mí. Siempre la vi como una amiga más que como alguien a la que le pudiese gustar.

Ahora sí, volviendo en mí, y creo que es una de las cosas que más imbéciles me parecieron al hacerlo de las que he hecho, la beso.

Un beso que dura un segundo, casi nada, y que significa tanto.

Ella se ruboriza y se me queda mirando sorprendida. Yo también la miro, como diciendo "¡no puede ser que me gustes tú, pero me encantas!"

Y seguimos besándonos durante unos quince minutos, vamos a su casa y allí sigue la fiesta.

<<¿Por qué hago ésto?>>me sigo preguntando en mi cabeza, pero mis actos ya no los controla el pensamiento, sino el instinto.

Llega la mañana siguiente, y me despierto en la misma casa donde estuve anoche antes de perder la cabeza. Carol, al lado mía, se despierta y casi pega un grito.

-¡No me jodas que...!-digo, y sin ni siquiera acabar, asiente con la cara torcida.

No me lo puedo creer. Fíjate qué cosa más rara, joder. He perdido la virginidad poniéndole los cuernos a mi novia. Todo muy normal...

Mi cabeza explota, tengo el corazón en un puño.

Tras tanto, recuerdo que obviamente anoche tendría plan de dormir en mi casa, no de acostarme con la hermana de mi novia, así que miro el Whatsapp y veo uno diciéndole a mis padres que dormía fuera. Ellos me respondieron:

Papá      23:45
Ok! :) Pásalo bien, ¿eh? ;) Pero toma precauciones, eso sí. 
Muy liberal mi padre conmigo, sí.
También yo, en mi éxtasis de perder la cabeza, fui muy responsable al decirle a mis padres que no dormía en casa. ¡Tiene cojones!

Y vuelvo al pensamiento de antes con los mensajes que me ha dejado Natalia en el Whatsapp:

Natalia    11:50
¡Hola! :3 Buenos días amor!!
Natalia    11:52
¿Te lo puedes creer? ¡Mi hermana ha ligado! Ayer ni me dio tiempo a verlo, se fueron a la cama como un rayo jajajaja. Mi hermana ya no será virgen, imagino. Habrá que 'felicitarla' digo yo XD.

En tres palabras: POR LOS PELOS.
De verdad, menos mal que estaba tan loco que ni me paré un segundo, y que Carol hizo lo mismo.

Carol me ordena que me vista, pero yo ya lo hago.

¿Y ahora qué hago con mi vida?

Vale. H-O-R-R-O-R siento ahora mismo.
Llego a casa a las 12:45, gracias al cielo que está Natalia en su cuarto y ni me escucha salir. Ni los padres, que están trabajando.
Entonces, miro el grupo que tenemos pues Adrià, Natalia, Iris, Carol y yo.

Adrià       12:00
¿Qué os contáis?
Natalia    12:05
Pues mucho. Os tengo que anunciar que mi hermanita ya es una hermanaza. ¡Que ha ligado! No sé cómo, ni por qué, pero salió un rato anoche y a las dos horas estaba en su cuarto con el susodicho. ¡Habrá que celebrarlo, digo yo! Esta tarde vamos a quedar a que nos lo presente, va.
Carol      12:11
Bueno, no creo que quiera. Es muy tímido. Además, es un lío, nada serio.
Tú           12:12
Hombre, pues si el chaval es tímido y va a sentirse incómodo, no.
Iris          12:15
:O ¿Eso es verdad, Carol? Increíble, mi enhorabuena. Eres la segunda que pierde la virginidad en el grupo :_) xD
Carol       12:17
Verdad, verdad jajajajaja.
Tú            12:20
Aún así va, decidido. A las cinco en la Máyor, donde siempre, vamos. ¡Hasta pronto! :)
Adrià       12:22
Venga, va. ¿Vamos a la playa?
Tú            12:23
Vale, pero no te nos pongas a presumir de surf, ¿eh? jajajaja.
Adrià       12:25
Vale U.U xDD

Llego a casa, mis padres me saludan preguntándome que cómo fue anoche, y yo les digo que lo típico, ellos que se imaginen el final.

Pues las horas previas a la ida a la playa son unas horas vacías. No hago nada más que mirar al techo y pensar que ahora qué.

<<Sí, pues sí, me he acostado con Carol, ¿y? Ella estaba enamorada de mí y me dio un ataque de amor raro hacia la persona equivocada, ya está. Ella parece haberse olvidado de mí tras este incidente, no me dice nada. Así que puede dejarse estar. ¿¿¡¡PERO CÓMO LO VOY A DEJAR ESTAR!!?? ¡Le he puesto los cuernos a mi chica, a la chica de mis putos sueños! ¿Por qué corazón? ¿Por qué eres tan cabrón? Aún así, ayer no sé si me gustaría o no. A lo mejor realmente el destino me quiere decir que la indicada es Carol. Aunque imagínate que tu ex sale con tu hermana, con la que te puso los cuernos encima. Puf. Es que estoy de mierda hasta el cuello. Por ahora, mientras nadie diga nada, todo puede seguir igual. Y Natalia, pues ya pasará lo que tenga que pasar cuando llegue el momento. Seguro que desde ahí pues parto de cero y ya. Y voy a prepararme porque son las cinco menos veinte>>.

Llego a las cinco menos diez, a la vez que Carol, que se adelanta a su hermana que dice que llega tarde.

¿De qué hablar con la chica con la que has perdido la virginidad, a pesar de que no es tu novia sino su hermana?
¿Qué decirle a una persona que casi te cuesta la relación con tu chica y que sigue pudiendo costarla, pero que es tu amiga desde hace mucho tiempo y quieres mucho y que realmente no sabes si, a lo mejor, es la indicada?

Pues yo dije esto, no sé si será lo mejor, pero bueno:

-¡Hola! Carol...-digo, de mayor a menor tono de voz.
-Hola Mike-me dice, se la ve nerviosa y se siente violenta.
-Tranquila, Carol-intento suavizar la situación-pasó lo que pasó, y eso lo sabemos, ¿y qué?-.
-¡¿CÓMO QUE "Y QUÉ"?! ¡Tienes una novia que es mi hermana! Esa chica, los días antes de que te pidiese estuvo llorando por ti. Te quiere de verdad. Y tú a ella, ni te cuento. ¡Y VOY YO Y ME ACUESTO CONTIGO! ¡¡Joder, pues es algo que no se olvida tan rápido con un "¿y qué?"!!-parece muy enfadada, pero consigo mismo, cambia de voz, ya no grita, y empieza a llorar-estoy muy mal, ¿sabes? Yo siempre pensé que sería la típica persona que esperaría al chico adecuado para perder la virginidad. Y ahora pues la pierdo... ¿con mi puto cuñado? Me encuentro de puta pena. Si es que yo te quería, pero no para tanto... o sí. Estoy confusa, Mike...-llora ya sin consuelo y se posa sobre mi hombro.
-Yo también, Carol, yo también-empiezo a llorar, es que no puedo aguantarlo.
-¿Qué podemos hacer? Es que ésto es muy raro, y no quiero que dejes a mi hermana-.
-Yo tampoco quiero dejarla, pero ésto que ha pasado la verdad es que no lo quita nadie. Es una mancha que quedará para siempre en mi relación con ella. Puf, es que estoy confuso. No sé qué debemos hacer, Carol-.
-Por ahora, lo mejor será aparentar normalidad, ¿no? Porque si parecemos raros nos preguntarán y nos entrarán los malditos nervios y será incomodísimo, ¿no crees?-ella ya se tranquiliza, deja de llorar. Yo tampoco lloro ya.
-Pues sí, venga, vamos a lavarnos la cara, que como nos vean así...-ni termino, sabe ya lo que voy a decir.
Vamos al baño de un bar, nos lavamos y llegamos al mismo sitio de antes dos segundos antes de aparecer por la esquina Adrià e Iris.

Iris llega primero, se sienta al lado de Carol y saluda:

-¡Hey! ¿Qué tal andamos? ¿Qué, Carol? Ya me han contado que pasaste una noche loca-ríe y sigue-¿qué tal? Ya se lo habrás contado todo a éste-se refería a mí, obvio-¿cómo es?

-Pues bueno...-Carol piensa un segundo, y dice decidida-es rubio, y alto, con ojos color café. Juega al rugby, pero lejos de aquí. Veranea algunas veces en este pueblo-.

A todos nos convence el perfil del tipo, en especial a mí, que me parece que Carol tiene una excelente imaginación.

Llega Natalia sobre las cinco y diez, me besa. Yo le devuelvo el beso, la abrazo y casi se me cae una lágrima al hacerlo. Ella, extrañada, pues me sigue.

Pasamos el día en la playa, donde ya casi nos olvidamos de por qué estamos allí, cosa que me alegra a mí y mucho más a la protagonista de la noticia de hoy, Carol, que es más feliz que nadie mientras no le digan nada sobre anoche.

Nos vamos todos a casa, hoy no salimos por la noche, bueno yo sí, con Natalia. Una cita, si queréis llamarlo así.

Cenamos juntos, vamos por el pueblo cogidos de la mano. Todo igual que siempre.

Antes de irse por la misma esquina de siempre, me da un beso, esta vez más apasionado y bonito que nunca. En cuanto no me ve ni me oye, me pongo a llorar.

Llego a casa, saludo a mis padres y me voy a la cama, sin ganas de nada.

Lloro un rato más, y bueno, pues me voy a dormir.

<<¿Por qué lo habré hecho? Soy gilipollas>>la última palabra que le escucho a mi mente antes de dormirme profundamente. El único momento donde no me preocupo de lo jodida que se me torna la vida.
De verdad, ¿qué acabo de hacer?


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1 comentario:

  1. Aún no estoy acostumbrada al formato blog, creo. Mi cerebro sigue pensando en capítulos tradicionales por bloques temáticos. A saber: 1. inicio de la relación, fase "mariposas en el estómago", 2. infidelidad/sexo, 3. remordimientos...
    Es con estas cosas con las que me siento una vieja. Nuevo soporte, nuevo lenguaje. A base de leer me iré haciendo a ello.

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