jueves, 18 de julio de 2013

SWSI - Capítulo 2

Despierto.
No son ni siquiera las nueve, pero qué importa. Hay muchísimo verano para dormir.

Hoy he quedado con Adrià, Carol, Natalia e Iris para un día perfecto. Por la mañana, grabaremos, y por la tarde, a la playa.

Desayuno lo más rápido que puedo, silencioso sabiendo que en cualquier momento se despertarían mis padres y me matarían.
Salgo, dejando la típica nota de "He salido con mis amigos, no me esperéis para comer ni para dormir" y una carita sonriente que más que una sonrisa feliz es una sonrisa algo cabrona, algo troll, del tipo: "Os he trolleado, papá y mamá, adioooos".

Voy por la calle y todos me miran extrañados durante un segundo, hasta que se dan cuenta que soy yo, entonces me saludan efusivamente.
Sí, en el pueblo me conocen todos, y viéndome con los artilugios de la batería cargado pues al principio siempre les choca, pero después se acuerdan.

Por fin, tras un buen rato andando y ya jadeando del cansancio, llego a casa de Iris, ni siquiera voy a llamar y ella ya ha abierto el garaje.

-Te estaba esperando-me dice, y sonríe. Yo también sonrío, es una gran amiga.

-¿Han llegado los demás? ¡Qué ganas de grabar!-.
-No, tú eres el primero, ¡como casi de costumbre!

Son ya las diez menos cuarto y llega Adrià, con su habitual guitarra. Nos saluda, y casi sin decir nada se pone a afinar la guitarra. También se le veía con ganas de grabar.
Ya habíamos intentado muchas veces lo de grabar, pero esas grabaciones se quedaron en el olvido. Esta vez no, nos vamos a presentar a un 'Talent Show' nuevo para la tele, de grupos juveniles, como el nuestro, vamos. Espero que nos cojan.

A las diez, que es cuando quedamos, llegan Natalia y Carol, sorprendidas porque ya estuviésemos todos.

-Joder, ¿cómo puede ser? ¡Siempre llegamos a la hora y somos las últimas!-.
-Yo he llegado como media hora antes, estaba nerviosísimo-dije, y todos reímos.

Empezamos a grabar, y durante tres horas estuvimos grabando, hasta que salió la grabación perfecta. Un pequeño tiempo para editarlo y, ¡hala! el vídeo directo para el director del Talent Show.

Entonces nos ponemos a comer, ya había arreglado todo con mis padres, no parecieron enfadados.

Las cuatro: hora de ir a la playa. Vamos a la playa trotando, tenemos mucha prisa por llegar y desconectar un poco de lo del vídeo, que estamos todavía nerviosos.
Llegamos por fin, parece un desierto, ni un alma. No sé por qué, la verdad es que este pueblo tiene fama de mucho turismo, pero hoy está vacía. Bueno, mejor, supongo. Toda la playa para nosotros.

Casi ni nos hemos instalado y para el agua cristalina del Mediterráneo. Por fin, primer baño del verano. Las cosas van muy bien ahora mismo: estamos a punto de entrar en un Talent Show, no me va mal en el instituto... Como un sueño hecho realidad.

Acaba el día de playa, y mientras estamos yendo a casa de Iris para cambiarnos todos e irnos a celebrarlo por el pueblo, llega una llamada a mi móvil.

-¿Diga? (...) ¡¿Del concurso?!-a todos casi se le salen los ojos de las órbitas al escuchar 'concurso'-¿Ya nos han evaluado? Vaya, creía que tardaría más (...) Ah, que fuimos los primeros en mandar algo en el día de hoy. Bueno, ¿y qué tal? (...) ¿Cómo? ¿Que quiere que vayamos a los estudios a una audición?-todos nos miramos y casi lloramos de la alegría-¡¡Claro!! ¿Cuando sería? (...) el miércoles dentro de dos semanas a las diez de la mañana, vale. ¡Muchísimas gracias! Hasta pronto, sí-.

-DIOS MÍO, ¿NOS HAN ACEPTADO?-gritó Natalia.
-Nati, no grites mucho, que el miércoles tienes que tener la voz perfecta-.
Todos gritamos y decíamos cosas sin mucho sentido, de la alegría.

Llamo a mis padres, y mis padres a mis tíos, primos, abuelos, familia en general. A los diez minutos, tengo casi 20 mensajes felicitándome a mí y a todos.

Tenemos que celebrarlo, llegamos a casa de Iris, nos cambiamos en unos diez minutos cada uno, y una hora después de llegar ya estamos en la calle.
Nos divertimos, reímos, y, sobre todo, tengo un momento a solas con Natalia.

-Bueno, ¡qué alegría, ¿no?! ¡Nos han cogido!-me dice, estamos más atrás que el resto.

Escucho, desde lejos, unos murmullos que dicen:
"-Yo creo que se la liga esta noche-.
+Qué va, todavía no, pero ya verás que en breve están liados."

Sonrío, y digo:
-Sí, ¡es un notición!-.
-Mira, Mike-me dice Natalia, yo con un nudo en la garganta-no sé qué me contestarás, pero debo decirte una cosa, y creo que es el momento más oportuno para decírtelo...-yo ya me moría de felicidad por dentro, y lo soltó-...me gustas-.
-Natalia, yo...-"joder, no me salen las palabras"-a mí también me gustas-"toma ya".

Entonces, por fin, lo que yo llevo esperando mucho tiempo, ocurre. Me besa. Me da un beso, qué digo un beso, un besazo. Yo creo que sin duda ha sido el mejor beso que me darán jamás.

Nos incorporamos al grupo, cogidos de la mano.
-¡No! Tío, no puede ser...-empieza Adrià-o sea que estáis...-no hace falta que termine, y asentimos-¡toma ya qué tío! ¡¡Te lo mereces, chaval!!-me da unos golpes cariñosos en la espalda y ríe. Yo también, la verdad es que cualquier tontería me haría reírme ahora mismo.
-¡Felicidades a los dos!-dice Iris, que me mira y sonríe, le devuelvo la sonrisa.
Por si no lo sabéis, ella es mi mejor amiga, y, ¡cómo no! ha tenido que aguantar mi amor por Natalia. Hoy, está feliz. Es libre, espera que por mucho tiempo.
-¡Hacéis buenísima pareja, tíos! ¡Felicidades!-dice Carol.
Estas tres cosas las dicen casi a la vez, y casi ni nos enteramos, pero nos da igual. Al menos a mí.

Acaba la fiesta, nos vamos cada uno a nuestra casa. Adrià es el primero en irse. Chocamos los puños y me da otra palmada en la espalda antes de irse.
Después se va Iris, volvemos todos a por la ropa y ¡me ha tocado quedarme con la ropa de Adrià porque se le ha olvidado! ¡PERFECTO!
Se va Carol, que vive con Natalia (obvio, son hermanas) y bueno, pues en la puerta de la casa de Natalia ella me da otro beso, nos damos un abrazo y se va con un dulce "Te quiero Mike".
Antes de poder responderle, ya cierra la puerta. Abre la ventana antes de yo desaparecer por la esquina, miro hacia allí y sonrío.
Llego a mi casa sobre las tres, mis padres ya duermen así que es mejor que yo también lo haga.
Estoy un rato chateando por el móvil con Natalia, con los típicos emoticonos de <3 y todo eso. Soy muy ñoño enamorado, ya veo.
Y pues otra vez duermo, la vida me sonríe como nunca. Espero que siempre sea así.

2 comentarios:

  1. A ratos me recuerda a "Rebeldes", de Susan E. Hinton y a ratos a "No pidas sardina fuera de temporada", de Andreu Martín y Jaume Ribera. ¿Te has leído alguno? El segundo tiene secuelas, como "Todos los detectives se llaman Flanagan" y más. Creo que te gustarían.

    ResponderEliminar
  2. Los buscaré, no he leído ninguno :) Gracias por la recomendación y el comentario :3

    ResponderEliminar